Esta construcción, diseñada por el arquitecto de la Marina Don Francisco de Solinís, comenzó a ser construida en el año 1783 y finalizada un año más tarde, tal y como lo refleja la leyenda «Carlos III Rey, año 1784».
Era la entrada al recinto de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada.

Su estilo arquitectónico es neoclásico y recuerda a las construidas en el Madrid de la época. Destaca su arco de medio punto entre dos pilastras rematado por un frontón triangular. Una característica de esta obra es que sus piezas se encuentran soldadas con una colada de plomo y hierro, convirtiéndola en una sola pieza.
Los motivos por los que se levantó son varios, y entre ellos están,la conmemoración del éxito de producción de la fábrica y la necesidad de ofrecer al recinto una mayor seguridad.
Esta portalada fue declarada Bien de Interés Cultural en el año 1985.